Rubén Hernández/Tlaxcala Times

TLAXCALA, Tlax., 6 de octubre de 2026.- Un estudio de resilencia elaborado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM-Xochimilco) y la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx), reveló que 8 de cada 10 ciudadanos del municipio de Tenancingo se siente orgulloso de su tierra, comparte costumbres y mantiene arraigo frente a la inseguridad.

A pesar de ser uno de los municipios de Tlaxcala más estigmatizados en el país por el delito de trata de personas, que el gobierno del estado durante la gestión de Lorena Cuéllar Cisneros, quiere ocultar y decir que se ha terminado, la realidad es que es una actividad que mantiene un arraigo por décadas y frente a ello, el 77 por ciento de sus habitantes se siente orgulloso de vivir en Tenancingo, mientras que el 81 por ciento, refiere que mantiene vivas sus costumbres y tradiciones frente la modernidad y nuevos estilos de vida.

Estas cifras fueron reveladas en el avance de la investigación Evaluación de la resiliencia comunitaria en contextos de alta complejidad delictiva, desarrollada por ambas universidades.

El estudio es encabezado por los investigadores Emilio Daniel Cunjama López, José Luis Cisneros y Dora del Carmen Yautentzi Díaz, mismo que para su fundamento se levantó una muestra representativa de 420 encuestas casa por casa la semana anterior.

El objetivo no buscó medir delitos, sino qué tanta fuerza tiene la comunidad para hacer frente a la inseguridad.

Los investigadores explicaron que la resiliencia comunitaria no se construye con patrullas, sino con cohesión social, y tras estas encuestas los pobladores de Tenancingo en un 81 por ciento, dijeron que comparten costumbres y tradiciones, mientras que el 80 por ciento siente arraigo por su comunidad.

Asimismo, el 78 por ciento reconoce que existe inseguridad y problemas, pero admite que no se quiere ir de su pueblo, al igual el 77 por ciento se dice orgulloso de ser de Tenancingo, esto a pesar que en los medios nacionales e internacionales, este municipio es señalado como foco de trata.

«Es un dato muy interesante porque es lo que le da cohesión a la comunidad para poder organizarse. A pesar del fenómeno de estigmatización que vive Tenancingo, la gente ha logrado obtener una dinámica para afrontar la inseguridad desde su propia organización», explicó uno de los investigadores.

Cabe destacar, que este estudio forma parte de una investigación más amplia que se desarrolla en varios municipios del país con alta complejidad delictiva, esto para entender cómo las comunidades resisten, se adaptan y hasta confrontan la violencia desde sus propios recursos culturales.

En el caso de Tenancingo, la conclusión preliminar es que la fortaleza no está en el exterior, en la operación del gobierno para hacer frente al problema de la trata de personas y la inseguridad, sino en la propia comunidad que aunque señalada, sigue unida.

Finalmente, tras la presentación de esta investigación se dio a conocer que los resultados finales serán dados a conocer en los próximos meses y servirán para proponer políticas públicas que no criminalicen a la población, sino que potencien la organización comunitaria.

Deja un comentario