Rubén Hernández/Tlaxcala Times
TLAXCALA, Tlax., 31 de julio de 2026.- Los artesanos de la Plaza Xicohténcatl que mantenían conflicto con el Ayuntamiento de Tlaxcala, por la negativa a firmar los contratos de comodato para el uso de los carritos metálicos utilizados para comercializar sus productos en este parque, llegaron a acuerdos con la administración capitalina, informó el representante de los comerciantes unidos, Librado Muñoz Muñoz.
Luego que en el pasado mes de junio, el presidente de la Asociación Civil Bazar de los Sábados y Domingos, Isaí Jiménez Serrano, convocará a los artesanos a mantenerse firmes y evitar la firma del contrato de comodato promovido por la administración municipal, este fin de semana Librado Muñoz integrante de este grupo informó que finalmente lograron acuerdos y con ello, realizar el trámite pendiente.
“El municipio les pedía de lo que ellos pretendían para poder tener una certeza de conservar su bien, que es el famoso carrito de artesanos, ya se entregó, quiero decirles que se hizo la propuesta, ya se entregó, se le entregó al secretario de Ayuntamiento”, expuso.
En tanto, agregó que solo estarán esperando que el Secretario de Ayuntamiento, Víctor Hugo Gutiérrez Morales, de respuesta sobre estos trámites de comodato y determinar que sigue para estos artesanos.
El Bazar de los Sábados y Domingos en la Plaza Xicohténcatl inició en el año 1993, por lo que a 33 años de operación este sitio alberga 97 carretas comerciales que integran el mismo número de artesanos, los cuales se establecen cada fin de semana en este lugar para comercializar artesanías y otros productos representativos de la entidad.
Finalmente, cabe destacar que el costo total de estas casetas comerciales o carritos artesanales, fue de 3 millones 460 mil 281 pesos, de los cuales 1 millón 153 mil 427 pesos fueron aportados por los artesanos, de ahí que cada uno de ellos cubrió un costo de 11 mil 891 pesos, de los 35 mil 673 pesos que representa cada una de estas carretas comerciales, por lo que al inició los artesanos se negaban a firmar el contrato de comodato por temor a perder este bien.







Deja un comentario