Redacción/Tlaxcala Times
TLAXCALA, Tlax., 4 de mayo de 2026.- La agresión denunciada por el activista Omar Corte Espinosa, encendió alertas en Tlaxcala y reavivó el debate sobre la violencia y los discursos de odio dirigidos a la comunidad LGBTTTIQ+.
Los hechos, ocurridos la noche del 2 de mayo en Apizaco, fueron dados a conocer por el propio afectado mediante redes sociales, donde evidenció no solo la agresión física y verbal, sino también el contexto de hostilidad que enfrentan activistas de la diversidad sexual.
En respuesta, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala (CEDHT) fijó postura y advirtió que este tipo de agresiones no pueden normalizarse.
El organismo señaló, que cuando se agrede a una persona defensora de derechos humanos, no solo se atenta contra su integridad, sino contra el derecho de toda la sociedad a vivir en un entorno de respeto e inclusión.
La CEDH subrayó que Corte Espinosa ha desempeñado un papel activo en la promoción de los derechos de la diversidad sexual a través de la organización “Nunca Dejes de Brillar Tlaxcala”, por lo que insistió en que su labor debe ser protegida, no criminalizada.
Más allá del caso individual, el posicionamiento advierte un problema de fondo: la persistencia de prejuicios que se traducen en violencia.
Por ello, la CEDHT llamó a las autoridades a no minimizar los hechos, investigar con seriedad y garantizar condiciones de seguridad para quienes alzan la voz desde el activismo.
En paralelo, la organización que encabeza el activista condenó lo ocurrido y sostuvo que estos actos reflejan una realidad que aún enfrenta la comunidad LGBTTTIQ+: la discriminación que escala hasta convertirse en agresión.
El mensaje final fue claro: no basta con rechazar la violencia, es necesario frenarla desde su origen.
Finalmente, llamaron a evitar la reproducción de discursos de odio, promover la empatía y fortalecer una cultura de respeto donde ninguna persona sea atacada por su identidad o forma de vivir.




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