Redacción/Tlaxcala Times

TLAXCALA, Tlax., 21 de abril de 2026.- El encarecimiento de la vida en México es una realidad que ya no se puede ocultar. Hoy, las familias mexicanas enfrentan una inflación que está castigando severamente su economía diaria, derivada del mal manejo de la política económica nacional.

La gente no vive de cifras oficiales, vive de lo que le alcanza. Y hoy, en el mercado, en la tortillería y en la mesa, todo cuesta más. Ejemplo de ello es el incremento desmedido en productos básicos como el jitomate, que ha superado aumentos del 100%, alcanzando precios de hasta 90 pesos por kilo.

A pesar de esta situación, el Gobierno Federal ha mostrado una preocupante indiferencia. Mientras millones de familias se ven obligadas a reducir su consumo o sustituir alimentos, desde el poder se sugiere “consumir menos”, evidenciando un profundo desconocimiento de la realidad. Tan solo en marzo, frutas y verduras aumentaron cerca del 11%, según datos oficiales.

Los indicadores económicos reflejan una tendencia alarmante. La inflación general anual pasó de 3.79% en enero a 4.63% en la primera quincena de marzo de 2026, afectando principalmente a los productos de la canasta básica como huevo, carne, frutas y verduras.

El impacto es directo: cada aumento de precios funciona como un impuesto silencioso que golpea más a quienes menos tienen. La tortilla alcanza precios de hasta $24.95 por kilo, el limón $50, el huevo $40 y la carne hasta $240. Son cifras que obligan a muchas familias a dejar de comprar lo esencial.

A esto se suma el incremento en combustibles, que continúa presionando la economía nacional. Actualmente, la gasolina Magna ronda los $24 pesos por litro, la Premium los $30 y el diésel los $30.29, elevando costos de transporte y, en consecuencia, de todos los productos.

Llamado urgente

Ante este panorama, el PRI hace un llamado firme y urgente al Gobierno Federal para implementar medidas responsables que contengan el alza inflacionaria.

México no necesita discursos optimistas, necesita resultados. El verdadero indicador de una economía sana es que a las familias les alcance para vivir con dignidad.

Cada peso que pierde valor representa menos comida en la mesa, menos oportunidades y más preocupación en los hogares. No se puede normalizar que todo esté cada vez más caro.

Acción inmediata

El PRI exige:

  • Estrategias económicas responsables y eficaces
  • Control real de precios en productos básicos
  • Políticas que protejan el ingreso familiar
  • Atención urgente al impacto de combustibles y servicios

Es momento de actuar. Es momento de defender el bolsillo de las y los mexicanos.

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